
La situación provocada por la Covid-19 alteró una gran parte de nuestros proyectos habituales, quedando paralizados y sin previsión de poder retomarlos a corto plazo. Las consecuencias de esta pandemia afectaron a toda la sociedad, pero la realidad de aislamiento, tanto físico como social, fue especialmente grave para quienes vivían en residencias para personas con discapacidad, gente de la tercera edad, personas ingresadas temporalmente en hospitales o usuarios de centros especiales de trabajo.

Para adaptarnos a este nuevo escenario, transformamos nuestros programas, proyectos y actividades, hasta el momento completamente presenciales, a un programa basado en la virtualidad, pero sin perder su esencia: reforzando el vínculo con las personas usuarias y voluntarias.
Esta adaptación se plasmó en estos 3 proyectos:



